False Grip nació de una fantasía que se hizo realidad, tener nuestra propia identidad, algo que fuese fuera de lo común, tener una forma de ver la vida.

Todo empezó con esa idea clara de crear ropa que realmente representase quién soy, mi estilo, mi carácter y mi manera de entender el deporte y la vida. Diseños que no existen en ninguna otra marca, una seña de identidad que trasmitiera mis valores. 

Después apareció Mireia. Y con ella, algo cambió para siempre.

Mireia llegó aportando creatividad, perfeccionismo y una dedicación brutal. Cada prenda lleva su mano, su cariño y esa forma tan detallista de hacer que todo quede perfecto. Lo que empezó como una idea propia se transformó en un proyecto compartido, lleno de trabajo, noches sin dormir, esfuerzo, fallos… y una ilusión enorme.

False Grip es eso: una identidad compartida.

Es quiénes somos, lo que vivimos y el estilo de vida que elegimos.

No buscamos seguir modas. Buscamos transmitir lo que sentimos.

Ropa que represente comunidad, esfuerzo, autenticidad y la energía de las personas que entrenan, se superan y disfrutan del proceso.

Esta es nuestra historia.

Y recién empieza.